Automatiza el trabajo repetido de tu negocio
Cuando las herramientas no se hablan, alguien tiene que hacer de puente, y ese alguien acaba siendo el cuello de botella. Automatizamos esos pasos con flujos documentados, con control de errores y visibilidad de lo que pasa en cada momento.
El proceso vive en una sola cabeza
Copiar un contacto del correo a la hoja de cálculo, avisar al compañero, crear la tarea, acordarse de llamar el jueves… Cada paso son unos minutos, pero se repiten decenas de veces a la semana y dependen de que nadie se olvide.
Con vacaciones, una baja o un día complicado, el proceso se para. Y cada olvido es una venta que no vuelve.
Ejemplos de lo que deja de hacerse a mano
Entrada de solicitudes
Cada consulta (web, correo, formulario o asistente) se registra sola, sin copiar datos.
Reparto y avisos
Se asigna un responsable según tus reglas y le llega el aviso con todo el contexto.
Tareas y recordatorios
Se crea la tarea y se programa el recordatorio: nadie depende de su memoria.
Seguimiento de presupuestos
Si un presupuesto no tiene respuesta en el plazo que decidas, el sistema lo recuerda.
Conexión entre herramientas
Correo, calendario, hojas de cálculo y CRM compartiendo datos en lugar de duplicarlos.
Informes
Resúmenes periódicos de lo que ha entrado, lo que está en curso y lo que se ha cerrado.
Una solicitud, de principio a fin, sin intervención manual
- Entra una solicitud desde la web: se guarda con todos sus datos.
- Se asigna a la persona responsable según el tipo de servicio y la zona.
- Se crea la tarea de llamada y se programa el recordatorio para el día siguiente.
- Si la llamada no se registra a tiempo, el sistema avisa antes de que el contacto se enfríe.
Automatizaciones que se entienden y se pueden auditar
Cada flujo queda documentado: qué lo dispara, qué hace y qué pasa si algo falla. Tú defines las reglas y ves lo que ocurre en cada paso; no hay decisiones a ciegas ni cajas negras.
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Cuatro pasos, sin sorpresas
Una llamada para saber qué consultas recibes, cómo las atiendes y dónde se pierden.
Te proponemos qué servicios encajan y te lo enseñamos funcionando con tu caso.
Lo ponemos en marcha contigo y ajustamos lo que haga falta antes de darlo por bueno.
Seguimos cerca para que el sistema se use de verdad y evolucione con el negocio.
Lo que nos suelen preguntar
¿Qué pasa si una automatización falla?
Los flujos llevan control de errores: si un paso no se completa, se registra y se avisa a la persona indicada para que nada se pierda en silencio.
¿Necesito conocimientos técnicos?
No. Tú nos cuentas cómo trabaja tu equipo; nosotros lo traducimos en reglas y te las enseñamos funcionando antes de ponerlas en marcha.
¿Tengo que cambiar las herramientas que ya uso?
No necesariamente. Siempre que se pueda, conectamos lo que ya funciona en tu negocio (correo, calendario, hojas de cálculo o tu CRM) en lugar de sustituirlo.
¿Cuánto cuesta?
Depende de lo que haga falta en tu caso: no es lo mismo un asistente para la web que un sistema completo con CRM y automatizaciones. En la llamada vemos dónde se te escapan las oportunidades, te proponemos qué encaja y te damos el presupuesto por escrito antes de empezar. Sin compromiso.
¿Cuánto se tarda en ponerlo en marcha?
Lo concretamos en la propuesta, porque depende del alcance y de las herramientas que ya usas. Trabajamos por fases: primero lo que más oportunidades recupera, probado contigo antes de darlo por bueno.
Quiero que me llaméis
Déjanos tu teléfono. Te llamamos en menos de 24 h laborables, te enseñamos el sistema funcionando con tu caso y decides.